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jueves, 18 de junio de 2015

¿Qué es la Fascitis Plantar? ¿Cómo se trata?

En numerosas ocasiones hemos hablado de la fascitis plantar como tal, pero hasta ahora no nos hemos detenido a explicar un poco más sobre ésta entidad tan común en nuestro día a día en consulta y que trae de cabeza a muchas personas, sean deportistas o no.

Es por ello, que creo que es el momento de explicar un poco en que consiste este padecimiento tan extendido.

La Fascia Plantar es una gruesa fascia (tejido conectivo o tejido de unión fibroso), también conocido como el ligamento arqueado; que se origina en el calcáneo y se inserta en todas las falanges proximales. Esta fascia o ligamento se extiende y contrae en cada paso.




La fascitis plantar es la condición más común de dolor en el talón. Esta condición ocurre cuando el ligamento fibroso de la fascia plantar en ese movimiento continuo de contracción y extensión a lo largo de la parte inferior del pie sufre pequeños desgarros e irritaciones en la inserción proximal de la misma, esto es, en la tuberosidad inferior del calcáneo (hueso del talón), y esto produce dolor e inflamación. Aunque en ocasiones el dolor puede empezar a desarrollarse en la pare interna del tobillo.




CAUSAS DE LA FASCITIS PLANTAR

La fascia plantar es como una goma elástica que suelta y contrae con el movimiento. También, absorbe el peso y la presión. Debido a esta función, la fascitis plantar puede ocurrir por varias razones: entre los más comunes es la sobrecarga de actividad física o ejercicio. Los atletas son particularmente propensos a la fascitis plantar y por lo general, la padecen. Otra razón es el exceso de correr, saltar, u otras actividades que pueden provocar fácilmente el esfuerzo repetitivo o excesivo del tejido y llevar a desgarros e inflamaciones, lo que provoca pasar de dolor moderado a severo. Los atletas que cambian o aumentan la dificultad de sus rutinas de ejercicios también son propensos a sufrir la fascitis plantar en su nivel severo.

Otra causa de esta enfermedad puede ser la retracción del tendón de Aquiles, o también por la mecánica del pie. Tener condiciones tales como los pies planos, hiperpronadores, o tener una alteración de la marcha (la forma en que el pie toca el suelo), el tejido fascial puede estar con exceso de trabajo o con estiramiento de forma anormal, dando lugar a los desgarros y la inflamación. Si el apoyo del pie no es correcto puede provocar una tensión anormal sobre la fascia plantar predisponiéndola a la entesitis.

Entre los factores más populares que contribuyen a la fascitis plantar es usar zapatos incorrectos. En muchos casos, los zapatos; o bien no se ajustan adecuadamente, o proporcionan un apoyo o una amortiguación inadecuada. Mientras se camina o se hace ejercicio con zapatos inadecuados, la distribución del peso es mala, y significativamente el estrés puede dañar al ligamento fascia plantar.

En resumen, la fascitis plantar es una inflamación del ligamento arqueado (entesitis), que se puede producir por microtraumatismos repetitivos o uso excesivo. Muchos atletas sufren fascitis plantar, especialmente aquellos que practican atletismo, fútbol, tenis y baloncesto.

Es más propenso a sufrir fascitis un aficionado que un profesional, tanto por el calzado como por la velocidad de la carrera, de hecho corriendo lento puede causar una inflamación aguda de la aponeurosis plantar. Los más afectados son los adultos que tienen sobrepeso y hacen deporte.


FACTORES DE RIESGO DE LA FASCITIS PLANTAR

Con tantas causas de fascitis plantar, hay muchos factores de riesgo que se debe tener en cuenta.Uno de estos factores es la actividad en los deportes y ejercicios regulares puede ejercer una tensión significativa en el talón y el tejido circundante.
Otro factor importante sería la edad, que también juega un papel. A medida que envejecemos, el tejido tiende a convertirse en más débil y más propenso a sufrir daños.
Además, de estos factores de riesgo comunes, el peso es muy importante en el daño en el talón. En los talones se absorbe gran parte de la presión del cuerpo cuando caminamos, el sobrepeso puede llevar fácilmente a los daños y fascitis plantar.
El embarazo también puede añadir algunos kilos de más. Sin embargo, los cambios hormonales en las mujeres embarazadas también pueden hacer que los ligamentos y otros tejidos se relajen y sean más flexible, lo que podría conducir a una fascitis plantar, si no se tiene cuidado.
Los que están de pie todo el día debido a su ocupación también están en riesgo.
Por último, el uso de tacones altos, botas u otros zapatos que no proporcionan el soporte adecuado en el talón y por el arco puede sufrir fácilmente una fascitis plantar con el tiempo.


SÍNTOMAS DE LA FASCITIS PLANTAR

La queja más común de la fascitis plantar es una sensación de ardor, o punzadas de dolor en el talón del pie. La mayoría de los pacientes sentirán esto por la mañana, porque el ligamento de la fascia se contrae durante la noche mientras dormimos; causando dolor al volver a estirarlo al levantarnos ya que cuando salimos de la cama y se ejerce una presión sobre el ligamento, éste se tensa y el dolor es muy agudo.

El dolor generalmente disminuye a medida que el tejido se calienta, pero fácilmente puede regresar de nuevo después de largos períodos de pie, de actividad física, o después de levantarse después de un largo período de estar sentado.

El dolor es fuerte y puede llegar a ser insoportable, se siente en el apoyo del peso o durante el movimiento de flexión dorsal del pie, es decir, llevar los dedos hacia arriba y estirar la fascia. El dolor se encuentra en la región del talón, pero en casos severos puede ir hasta los dedos del pie.

1. En la primera fase: en el comienzo del dolor, los síntomas tienden a disminuir después de unos minutos de empezar el entrenamiento los deportistas. Los adultos o personas mayores informan que los peores momentos son el despertar o después de haber estado sentado mucho tiempo, con el tiempo de haber empezado a caminar el dolor disminuye hasta desaparecer.

2. En la segunda fase: El dolor aumenta en intensidad y tarda más en bajar, necesita media hora para que se pase al levantarse de la cama o al principio del entrenamiento, por lo que empezar a caminar y el deporte se convierte cada vez más difícil.A menudo, es difícil bajar por las escaleras, ya que el pie realiza flexión dorsal extendiendo así la fascia plantar. En una posición sentada o acostada no se siente los síntomas. Hay formación de edema en el calcáneo. El dolor conduce a una postura de apoyo del pie en desequilibrio que puede causar dolor de espalda o cuello.


DIAGNÓSTICO DE LA FASCITIS PLANTAR

El profesional que lleve el caso recogería la historia del paciente, en busca de los síntomas presiona con el dedo la zona, evalúan el movimiento, la sensibilidad y también la longitud del músculo tríceps sural (pantorrilla). Luego, hay que comprobar cualquier anormalidad anatómica como los pies planos, pronación, o el varo.

En el diagnóstico diferencial se debe tener en cuenta otras condiciones que pueden dar resultados similares como son la bursitis calcánea, el atrapamiento del nervio abductor del quinto dedo, la gota (si el dolor es bilateral) y una fractura.

Las pruebas que se realizan son la radiografía para descartar fracturas, análisis para enfermedades como la gota reumática, y el electromiograma, que destaca el posible atrapamiento de un nervio. Pero las pruebas no pueden sustituir el examen clínico por el podólogo.
Señalar en éste punto los espolones calcáneos. Se trata de una entidad a la cual clásicamente se le ha dado una importancia que no tienen. Son en su mayoría asintomáticos y no provocan ningún tipo de dolor en el paciente que los tiene, es más, en la mayoría de los casos los encontramos como hallazgos radiológicos casuales cuando buscamos otra patología en una radiografía. Los espolones calcáneos NO DUELEN. Puede doler el mecanismo que los provoca (que suele ser una fascitis/fasciosis plantar), y no siempre.


TRATAMIENTO DE LA FASCITIS PLANTAR

En algunos casos,si la fascitis plantar no se trata o no se trata correctamente; un dolor leve puede convertirse en un problema crónico (fasciosis). Sufrir dolor en el pie puede modificar la forma de caminar. Estos cambios involuntarios pueden provocar tensiones en otras partes del cuerpo y causar dolor en la rodilla, dolor en la cadera y dolor de espalda, por lo que el problema debe ser tratado tan pronto como sea posible.

La fascitis plantar, como la tendinitis, debe ser abordada y atendida lo antes posible porque si se vuelve crónica puede llevar varios meses para que se cure.

El cuerpo de cada persona responde al tratamiento de la fascitis plantar de manera diferente y los tiempos de recuperación pueden variar. En primer lugar, es esencial dejar la actividad deportiva durante la fascitis plantar ya que puede agravar la situación.

Un tratamiento para la fascitis puede ser una ortesis que es un dispositivo que puede ser introducida en cualquier par de zapatos y, a menudo puede aliviar el dolor y ayudar a revertir el daño y la aparición de la fascitis plantar. Lo hacen mediante la adición de soporte para el talón y ayudar a distribuir el peso durante el movimiento. El uso de un talón de silicona para suavizar y proteger el apoyo en el suelo alivia el dolor pero no es curativo. 

Por la noche, el pie se mantiene en una posición de flexión plantar, por lo que permanecen en acortamiento la fascia plantar y el tríceps sural (pantorrilla) provocando que el paciente acuse un dolor agudo en la mañana, por esto algunos especialistas recomiendan una férula durante la noche para mantener el pie en flexión dorsal. Durante el día, debe ejecutar el estiramiento de los gemelos y el sóleo, debido a que la retracción de estos músculos es una de las causas de la inflamación.

Los procedimientos más invasivos para el tratamiento de la fascitis plantar generalmente se busca sólo después de que otros tratamientos han fallado en producir resultados favorables. Las inyecciones de corticosteroides para suministrar medicamentos en la fascia lesionada para reducir el dolor. Sin embargo, este tratamiento puede debilitar la fascia plantar y producir daños. Últimamente estamos optando por el Colágeno, con muy buenos resultados.

Además, la terapia con ondas de choque es un tratamiento donde las ondas sonoras se transmiten a través de los tejidos dañados con el fin de estimular el tejido dañado y estimular la curación. En ésta línea se encuentra la E.P.I., la cual se esta mostrando bastante útil, aunque muy dolorosa en éste padecimiento.

Por último, la cirugía es la última opción para aquellos que sufren de fascitis plantar crónica o grave. Este tipo de tratamientos los reservamos para pacientes muy concretos, en los que han fallado todas las medidas conservadoras y que no pueden realizar una vida normal debido a la intensa molestia que les provoca la fascia. Posteriormente a la cirugía, deberán de llevar plantillas de por vida, para evitar un síndrome calcáneo-cubiodeo.





PREVENIR LA FASCITIS PLANTAR

Es importante para prevenir la recurrencia, como a menudo la fascitis suele ser causada por alteraciones anatómicas: pie valgo, varo o pronación. Por ello, se recomienda una plantilla personalizada para corregir el apoyo del pie.

La prevención de la fascitis plantar es crucial. Hay muchas opciones para ayudar a prevenir la aparición de esta enfermedad, y evitar que regrese. Una de las más importantes es mantener un peso saludable para reducir la tensión en la fascia plantar.

Además, los zapatos son muy importantes, y deben ser ajustados y proporcionar una amortiguación suficiente, el apoyo en todo el talón, arco, y antepie de manera que el peso se distribuye uniformemente por todo el pie.

Trate de evitar el caminar descalzo sobre superficies duras y reemplazar los viejos zapatos antes de ponérselos, sobre todo los zapatos que utilice para correr o hacer ejercicio.


En el ejercicio, comience lentamente y facilite nuevas rutinas para evitar el estrés repentino o excesivo de los tejidos.

Por último, mantener los músculos de la pantorrilla y el tejido de sus pies estirados. Una mayor flexibilidad en los tejidos hace que sean menos susceptibles al daño.


RESUMEN DE LA FASCITIS PLANTAR

· La fascitis plantar es la inflamación de la fascia que provoca dolor en el talón y a lo largo de la planta del pie. Puede deberse a diversas causas como una sobrecarga, una retracción del tendón de aquiles o por estrés mecánico.
· La fascitis plantar es un dolor moderado o soportable que se nota sobre todo por la mañana, al poner el pie en el suelo, que evoluciona a un dolor insoportable, como quemazón.
· El Podólogo con la anamnesis, el estudio clínico y los síntomas le diagnosticara fascitis plantar.
· El tratamiento se debe hacer lo antes posible para que no se vuelva crónica. Consiste en acabar con la inflamación mediante diferentes procedimientos.








miércoles, 10 de septiembre de 2014

Nota informativa del Colegio de Podólogos de Andalucía ante el nuevo curso escolar

“Un calzado inapropiado puede poner en peligro la salud de tu hijo”

El Colegio Profesional de Podólogos de Andalucía advierte
El curso escolar acaba de comenzar y ha llegado el momento de renovar el calzado de los niños. En muchas ocasiones caemos en la tentación de comprar unos zapatos que queden un poco holgados, para que “aguanten” todo el invierno, o aprovechar ese calzado del curso anterior, que está prácticamente nuevo, aunque al niño le quede un poco justo.
Ante decisiones como éstas, los podólogos andaluces recuerdan que “muchas enfermedades del pie están vinculadas al uso abusivo de calzado incorrecto. Llevar unos zapatos inadecuados en la edad escolar es una de las causas de dolores en las rodillas y de problemas que luego sufrimos de adultos y que se han desarrollado durante décadas, por posturas incorrectas debidas a zapatos inapropiados”.

“Un calzado que no permite el desarrollo físico y motor del niño- advierte el Colegio Profesional de Podólogos de Andalucía- puede estar poniendo en peligro su salud e incluso puede producir graves problemas que le acompañen hasta la madurez, al alterar el crecimiento del pie y favorecer la aparición de deformidades”.

Las estadísticas dicen que el pie de un niño crece una media de tres centímetros al año. Por eso es muy importante revisar este crecimiento para que el desarrollo del pie no deje secuelas al llegar a la edad adulta. “Hay que tener en cuenta que la resistencia al dolor y la fatiga de los niños en edad escolar es enorme y que sus tejidos tienen una gran elasticidad, lo que hace que muchas alteraciones existan sin causar molestias aparentes”.

RECOMENDACIONES

Si usted quiere acertar a la hora de elegir el calzado de sus hijos, el Colegio de Podólogos de Andalucía le recomienda que siga estas pautas:

1.- Debe ir con sus hijos a comprar los zapatos. Probárselos en ambos pies y hacerle andar durante unos minutos por la tienda, para que el niño compruebe si le molesta. Busque señales de irritación después de llevar el zapato. La sugerencia es comprar el calzado por la tarde o por la noche. Cuando los pies están más hinchados.

2.- Debe probarse los zapatos con los calcetines que vaya a usar normalmente. Evite los calcetines elaborados con tejidos acrílicos.

3.- Una forma sencilla de dar con la talla exacta es meter el dedo por el talón con el niño de pie. Si entra con soltura, es su talla. Tenga en cuenta que el pie debe entrar en el zapato sin necesidad de un calzador.

4.- Pase la mano por el interior del calzado. Para evitar rozaduras debe estar bien acabado, sin costuras burdas o mal dispuestas.

5.-La puntera debe ser ancha y rígida para que los dedos se puedan mover cómodamente. El peso del calzado debe ser lo más ligero posible y lo suficientemente flexible, para doblarse al caminar. Si usted no puede flexionar el calzado con las manos, el niño tampoco podrá hacerlo con unos pies inmaduros.

ADVERTENCIAS

Si usted ha seguido todas estas recomendaciones y observa un desgaste anormal del calzado consulte a su podólogo, porque puede ser el único síntoma de alteración en los pies. Tenga en cuenta que un pie normal produce un desgaste bastante uniforme de la suela.

El Colegio de Podólogos de Andalucía advierte además que muchos fabricantes de calzado colocan elementos anatómicos de serie en el calzado que supuestamente producen una función beneficiosa en el desarrollo del pie infantil. “En la mayoría de los casos son inútiles y, a veces, hasta perjudiciales, ya que el efecto que provocan puede estar contraindicado en el tipo de pie que presenta el niño”

En el caso de las niñas se desaconseja el uso de tacón alto en el calzado infantil, ni siquiera de modo ocasional. Además conviene retrasar su uso tanto como sea posible.


CALZADO DEPORTIVO

Cada vez es más frecuente que los niños utilicen de forma casi exclusiva durante el curso escolar calzado deportivo. El Colegio de Podólogos de Andalucía recuerda que uno de los problemas de este tipo de calzado es que no permite una buena transpiración del pie. La sudoración excesiva y la maceración de la piel son el terreno abonado para la aparición de infecciones, como hongos, verrugas y eccemas por alergias.

Por ello se recomienda que a la hora de comprar zapatillas de deporte se apueste por la calidad, con un diseño lo más transpirable posible. Es muy importante extremar la higiene y utilizar calcetines adecuados, de hilo o algodón, para evitar problemas cutáneos.

Como norma general, los podólogos andaluces recomiendan diversificar el calzado. No utilizar sólo un par de zapatos, sino dos o tres.

Y una última advertencia: el uso continuado de zapatillas de deporte en la adolescencia influye en que el pie se sea más ancho y musculado, especialmente en la planta, lo que puede provocar problemas en la edad adulta. 

martes, 28 de enero de 2014

Empezamos 2014. Mejorar la técnica de carrera, es fácil si sabes como.

Ya han pasado las fiestas, ya se va Enero, mes malo económicamente por aquello de las cuestas y demás y retomamos nuestro ritmo habitual con energías renovadas.

Hace unos días vino a revisión la paciente que expusimos hace algunas entradas la cual fue operada de juanetes. 6 meses han pasado ya y esta estupendamente. Ni le duele, ni esta inflamado, salvo una pequeña inflamación residual propia del proceso regenerativo. De hecho ya esta pensando en operarse el otro pie, lo que nos da idea del grado de satisfacción que hemos alcanzado en éste caso.
Para que os hagáis una idea os muestro una foto del antes y otra del después:







Como veis, la corrección ha sido estupenda y el aspecto del pie es perfectamente normal. Aún podemos apreciar una leve inflamación residual en la zona de la incisión, que pasados unos meses desaparecerá por completo.

Y ahora os dejo con un artículo acerca de la técnica de carrera, realmente interesante. Una vez más, gracias a nuestros amigos de foroatletismo.com, descubrimos en unos sencillos pasos como mejorar nuestra técnica de carrera y como hacer un ejercicio más eficiente y más seguro para nuestras articulaciones. Espero que os guste:

Consejos para dejar de aterrizar con el talón
1x1.trans Consejos para dejar de aterrizar con el talón

La técnica lo es todo, son muchos los corredores que aterrizan con el talón, sin embargo, existen diferentes formas de aterrizar con el mismo, siendo los impactos, en unos casos, más traumáticos para el sistema músculo-esquelético que en otros, sobre todo por el ángulo de flexión que presenta la rodilla en el momento del impacto.

¿CORRER DESCALZOS O CON AMORTIGUACIÓN?

Incluso los corredores más minimalistas, a los que les gusta correr descalzos, también aterrizan con el talón aunque algunos lo hacen con el antepié -en menor proporción- y, por supuesto, la forma de hacerlo varía en cierto grado respecto a los corredores que utilizan zapatillas: el impacto contra el suelo es menos agresivo y esa transición talón-punta se hace más rápida, disminuyéndose el impacto producido en el talón.
Por contra, correr con unas zapatillas amortiguadas puede influir en la flexión de la rodilla en el momento del aterrizaje, aunque este hecho también ocurre en corredores minimalistas e incluso descalzos.

DIFERENCIAS ENTRE CORRER CON EL ANTEPIÉ Y TALONEAR

  • En lugar de un ángulo de 90º, el eje que mantenemos mientras corremos taloneando es de casi 80º, todo ello se traduce en un mayor desgaste energético, un mayor riesgo de lesión muscular y un mayor impacto sobre las rodillas, tobillos, etc.
  • El cuerpo está levemente inclinado hacia delante (lo que puede degenerar la rótula), esto hace que la fuerza de la gravedad no colabore con el movimiento ya que con la pierna en extensión se aumenta, en mayor proporción, el esfuerzo muscular y el gasto energético.

CÓMO ATERRIZAR CON LA PARTE MEDIA DEL PIE

Aterrizar con la parte media del pie en lugar de con el talón no sólo reduce el impacto que sufre la rodilla, también se fomenta que tu cuerpo se pueda impulsar con mayor efectividad hacia delante. Ten en cuenta que aterrizando sobre el talón estarás “frenando” el paso y resistiéndote a un movimiento natural, en lugar de aterrizar con el antepié y seguir la inercia del movimiento. A continuación te describimos varios consejos para que aprendas a impactar correctamente con la parte media del pie:
  • En estático, marcha en el sitio e intenta aterrizar con el pie plano pero justo debajo de tus caderas, es en este punto en el que siempre deberías impactar.
  • Mientras estás en carrera, disminuye la amplitud de la zancada. Haz hincapié en aumentar la frecuencia de zancada intentando impactar formando una línea con tus caderas, impactando justamente debajo de tu centro de gravedad. Debes ser consciente de pisar justamente debajo de ti en cada paso que des.
  • Mantén los brazos paralelos al suelo y lo más pegados a la cadera que puedas, por otro lado, mantén los hombros bajos y relajados.
  • Pisa suavemente y no des grandes zancadas, intenta aterrizar con suavidad para que tu cuerpo no reabsorba todo el impacto de nuevo.
  • Es muy complicado cambiar la técnica de carrera, el esfuerzo que hay que realizar para cambiar la forma en la que pisas no es nada fácil, quizás adquirir unas zapatillas o plantillas diseñadas para pisar con la parte media del pie pueda ser una buena solución mientras te encuentras en esa fase de transición en tu forma de impactar.
  • Utiliza unas zapatillas ‘natural running’, ligeras y con poca amortiguación, que sean muy flexibles (especialmente en el antepié) y que tengan poca caída talón-punta.

CONVIÉRTETE EN UN MEJOR CORREDOR: LA POSTURA

miércoles, 26 de junio de 2013

El calzado ideal. El Almería a Primera, y por muchos años!!

Ésta pasado sábado, pude asistir desde el campo (como cada fin de semana, ya que soy abonado desde hace bastantes años) al segundo ascenso a primera de la U.D. Almería, y tercero en la historia de un equipo almeriense, si tenemos en cuenta el logrado por la A.D. Almería en el año 1979, el año que nací yo, osea, hace 34 años ya...

Fue un día genial, con un gran ambiente desde primera hora, y con un campo a rebentar y entregado dese el primer minuto hasta el silbato final del árbitro, momento en el cual se produjo una invasión de campo que a mi parecer fue una gran cagada por pàrte de la hinchada local. Esa estupidez nos privó de ver la fiesta que había preparada y de la merecida 
vuelta de honor de los futbolistas, pero así somos aquí, pasionales e irreflexivos.






Por otro lado, he de dar las gracias a nuestro compañero Benjamín Casado, Podólogo en Toledo, por ésta estupenda compilación de las características que debería reunir un buen calzado.

Espero que os resulte interesante y toméis buena nota.


CARACTERÍSTICAS DE UN BUEN CALZADO
El calzado ideal es el que se adapta a la morfología y la fisiología del pie, aportando protección y sujeción y permitiendo una correcta marcha.
Debe respetar la anatomía del pie, su longitud y anchura en todos los niveles (tobillo, empeine, dedos...).


Longitud

Se mide por tallas del calzado. La longitud debe ser la suficiente para permitir a los dedos estar estirados y tener espacio para moverse durante la marcha.
Fíjese que no siempre el dedo gordo es el más largo (pie egipcio), a veces el más largo es el segundo dedo (pie griego) o incluso el primer dedo (el dedo gordo) y el segundo tienen la misma longitud (pie cuadrado).


Anchura

La anchura del calzado de respetar el perímetro del pie a nivel de las articulaciones metatarsofalángicas (articulaciones de los dedos con la planta del pie).
La anchura se expresa por una letra ( de A a H) o por una cifra (del 1 al 11). La mayoría de los zapatos en serie tienen la anchura de (E, 5 ó 6), solo los zapatos terapéuticos presentan modelos con mayor anchura.


Flexibilidad

El calzado debe ser flexible a nivel de las articulaciones metatarsofalángicas, en cuanto al corte y la suela se refiere. Al someterlo a una flexión anteroposterior debe doblarse transversalmente y no enrollarse.


Sujeción

Un calzado sujeto al pie y con un contrafuerte resistente es imprescindible para aportar seguridad y estabilidad a la marcha.


Estabilidad

El calzado debe estar bien equilibrado de forma que al posarlo sobre una superficie plana, la suela se apoya sobre el tacón y la zona del apoyo metatarsal. Al ejercer una presión de arriba a abajo a altura del tacón la puntera del calzado no debe elevarse hacia arriba. Esto permite una buena estabilidad anteroposterior.
Para aportar una buena estabilidad lateral es conveniente una trasera cerrada con un firme contrafuerte o si el calzado es abierto por detrás que posea una tira posterior que le sujete.
El tacón es muy importante en la estabilidad; mirando el pie calzado por detrás, el ancho del talón, el de la plantilla y el del tacón en contacto con el suelo deberían ser iguales para proporcionar una base estable al talón. El tacón debe tener una altura intermedia de unos 2 a 4 centímetros, que no sea plano del todo para no sobrecargar el talón ni demasiado alto para no sobrecargar el antepie. Siempre entendiendo el tacón como la diferencia de altura entre el talón y el antepie, y no como la altura total del tacón.
Al intentar retorcer el calzado en su eje largo manteniendo la puntera fija y girando la trasera hacia dentro, no ha de ser ni fácil ni difícil. Esto mejorará la estabilidad y la progresión del paso.


Suela

Se recomienda una suela resistente y flexible para permitir la flexión del antepie. Esto lo podemos comprobar con el pie calzado, al levantar la trasera manteniendo firme la parte de delante sobre una superficie lisa (el suelo), el calzado se flexiona sin dificultad, doblándose por un eje oblicuo de delante hacia atrás y de dentro hacia afuera en la parte más ancha de la suela. Esto facilitará la impulsión durante la marcha y disminuirá la fatiga.
La suela es la superficie en contacto con el suelo, por lo que debe proporcionar, en seco y en mojado, tanto para evitar caídas en el momento de contacto inicial del pie con el suelo, como para permitir avanzar eficazmente en el momento de impulsión.
Los dibujos de la suela más adecuados son: * los tacos que sobresalen en muchas direcciones.
  • el perfil cuadrado bien definido
  • los canales para dispersión de contaminantes de profundidad suficiente
Se deben evitar:
  • los materiales duros y lisos en el tacón
  • los relieves largos y continuos
  • los orificios que actúen de futuros depósitos de contaminantes
  • los tacos en forma de cuña
  • los perfiles redondeados


La plantilla

La plantilla tiene una gran influencia en el confort térmico y mecánico, ya que determina las presiones de la planta del pie y se encarga de mantener la planta del pie libre de sudor.
Se recomienda elegir materiales blandos, en particular en la parte delantera de la plantilla, sobretodo en calzados de tacón y especialmente en mujeres mayores.
En calzado para personas mayores que tenga suela fina, es aconsejable una plantilla un poco más gruesa para mejorar el aislamiento y amortiguación de la planta de los pies.
Son preferibles las plantillas con perforaciones bajo los dedos y la bóveda y con recubrimiento rugoso y flexible, para que absorba el sudor manteniendo el pie seco y mejorando con ello el confort térmico.


El corte y el acabado del calzado

El confort térmico es muy importante porque condiciona la temperatura y humedad de los pies dentro del calzado.
Los forros interiores de materiales de lana o similares son muy calientes e ideales para andar en casa o en climas muy fríos. En cambio, los forros de materiales que absorben el sudor son mucho más frescos.
El material del corte del calzado debe ser lo más flexible y transpirable posible. Existen membranas técnicas transpirables que se utilizan en calzado de montaña que aportan muy buenas condiciones térmicas y de humedad.
Los diseños de calzado abotinado con la caña acolchada ajustándose sobre el tobillo son muy calientes porque reducen la circulación de aire.
El acabado del calzado es muy importante para evitar roces o lesiones en la piel. Las costuras deben estar bien acabadas. 
Se vigilarán los refuerzos de la puntera, las cordoneras, las tiras de las sandalias etc para que no coincidan con una articulación o prominencia osea del pie.


OTRAS COSAS

La semana que viene probablemente intervendremos un Hallux Valgus (juanetes), así que procuraré documentarlo todo muy bien y fotografiar todo el proceso para poder mostrároslo detalladamente.
Un saludo a todos!

jueves, 16 de mayo de 2013

¿Crecen los pies un número durante el embarazo?


Interesante artículo aparecido en El País y del que nos hacemos eco. Muchas mujeres entenderán ahora mejor el por qué del dolor de pies durante el embarazo.

¿Crecen los pies un número durante el embarazo?

La relaxina y el aumento de peso alargan el pie hasta un número más de calzado. A veces, el cambio es permanente.



Los pies no solo se hinchan durante el embarazo. También crecen a lo largo. Una sospecha que tenían millones de mujeres en el orbe y que recientemente ha corroborado un estudio de la Universidad de Iowa publicado en la prestigiosa revista American Journal of Physical Medicine & Rehabilitation. Dirigidos por el Dr. Neil Segal, un grupo de expertos en ortopedia y rehabilitación observaron a 49 mujeres desde el primer trimestre del embarazo hasta las 19 semanas siguientes al parto. Las conclusiones fueron que a cerca del 70% les crecía el pie durante la gestación (a lo largo y a lo ancho) y que cinco meses después del parto ese aumento de talla no había remitido. Más aún, pusieron cifras a ese crecimiento: entre 2 y 10 mm, o, lo que es lo mismo, entre medio número y un número más de pie.
La explicación hay que buscarla en la relajación del arco del pie por efecto de la relaxina (esa hormona que permitirá que en el parto la pelvis se abra para dejar salir al bebé) y el propio aumento de peso. Dos factores que ocasionan que el pie se haga más plano y más largo. El estudio también señala que este crecimiento permanente es más evidente en mujeres que esperan a su primer hijo, ya que en los siguientes embarazos como el pie ya ha crecido no suele hacerlo aún más. Apuntan, además, que estos cambios permanentes elevan el riesgo femenino de padecer artritis y otros problemas músculo-esqueléticos en el futuro.

No es la primera vez que los podólogos estudian los efectos del embarazo en los pies. En 2010 Jane Andersen llegaba a conclusiones similares si bien ella afirma que el pie puede seguir creciendo en posteriores embarazos, siempre que quede arco por bajar hasta que el pie quede completamente plano. Su recomendación para evitarlo, en la medida de lo posible, era no caminar descalza durante el embarazo para no forzar el arco plantar. Y como tampoco es cuestión de torturarse ante lo inevitable, pedirle al zapatero que dé un poco de sí los zapatos favoritos de la paciente.
victoria
Durante el embarazo de Harper Seven, Victoria Beckham desafió a su médico y no dudó en subirse a uno taconazos.

Pero el embarazo también puede abrir la puerta a lesiones en el pie. La Dra. Alona Kashanian, especialista en medicina deportiva, señala que las embarazadas que realizan ejercicio físico de un cierto nivel tienen más papeletas para sufrir fascitis plantar. Y, como en estado de buena esperanza la mayor parte de los medicamentos están prohibidos, toca atajar dolor e inflamación con hielo y productos de homeopatía y medicina natural como árnica, caléndula…

Hasta aquí la teoría. ¿Y si eres una celebrity acostumbrada a mirar al mundo desde lo alto de 12 centímetros de tacón? Pues que tenemos un dilema de dimensiones épicas. Ahí está Victoria Beckham, a quien diagnosticaron una hernia de disco tras dar a luz a su hija Harper Seven y que desafió a cuanto médico se le puso por delante subiéndose a los tacones al poco de ser madre por cuarta vez. Por no hablar de la otra princesa de Inglaterra, vamos, la de verdad, Kate Middleton, que tiene a sus compatriotas en un ay por seguir usando taconazos. Y, tratándose de la portadora del heredero a la real corona británica, algunos facultativos no se andan con tonterías. “Durante el embarazo se modifica el centro de gravedad. Una caída puede dañar a la madre y también al bebé”, aseveraba a ABC News el cirujano del pie Beverly Hills Stanley Orwasher.
Porque caerse a bordo de unos stilettos es bastante frecuente. Les sucede hasta a las virtuosas del tacón como Sarah Jessica Parker. Más de diez años caminando dieciocho horas seguidas sobre taconazos ideales y, al final, pasó lo que a otras les pasaría bastante antes: una torcedura de tobillo. Sucedió durante el rodaje de I Don’t Know How She Does It y al ir al médico se encontró con la prohibición, por motivos de salud, de volverse a encaramar a unos salones escarpados. “Tu pie hace cosas que no debería poder hacer. Ese hueso… tú has creado ese hueso”, le reprendió el médico al ver sus juanetes, según confesaba recientemente la actriz a Net-à-Porter Magazine. Eso sí, en un arrebato de yo-soy-Carrie-Bradshaw culpa a los zapatos baratos del vestuario de esa película como responsables de su accidente por tener resbaladizas suelas de plástico y no agradables suelas de piel. Al parecer con unos Manolos tal desastre no le hubiera sucedido. Pero como en estos casos no hay vuelta atrás, la actriz asume su derrota y se deja ver por las calles de Nueva York calzando unas sandalias Swedish Hasbeens de poco tacón y calcetines.
Kate
La prensa británica cuestiona si Kate Middleton debería llevar tacones durante su embarazo