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martes, 25 de marzo de 2014

Tratamientos ungueales. Diferentes formas de abordar los problemas de la uña.

Volvemos otro día más a esta ventana para mostraros diferentes tratamientos que se pueden hacer ante una onicocriptosis (uña encarnada), dependiendo de su etiología y estado.

En el primer caso, os presentamos una onicocriptosis en grado 3-4, con un gran deformidad periungueal, hipertrofia de rodetes y unos granulomas piógenos muy exuberantes (botriomicomas). El paciente nos relata que se le clavaron las uñas hace varios meses a raíz de usar unos "pies de gato", unos zapatos especiales para la escalada, que le estaban pequeños, y eso le provocó el cuadro que vemos a continuación:




Aunque parezca mentira, el proceso había evolucionado de tal forma que ya no resultaba doloroso, sólo ante un gran estímulo como un pisotón o un golpe fuerte, debido a la neurolisis que provocan los granulomas al permaneces durante tanto tiempo (recordemos que los tuvo varios meses).

Ante un cuadro así, la única solución es quirúrgica, y en éste caso optamos por una técnica Winograd, cuyas indicaciones se ajustan perfectamente al caso que nos ocupa.

Dicha técnica consiste en realizar dos semielipses en los canales ungueales afectados en las cuales englobamos tanto la porción de lámina a eliminar, como el granuloma adyacente, con lo cual, además de poder retirar una gran cantidad de tejido, tenemos un campo de visión amplio a la hora de realizar la matricectomía de la zona a eliminar, como se muestra en el siguiente diagrama:



Y aquí el resultado inmediatamente posterior a la operación, como vemos, la reconstrucción estética del dedo es estupenda, a pesar de la gran cantidad de tejido que hemos eliminado.



Éstas son las porciones anatómicas que hemos extraído, y ese es mi dedo gordo, para que nos hagamos una idea del tamaño de las mismas, que es realmente considerable.


La primera cura a la semana del tratamiento, nada de andar cambiando vendajes cada día, y de andar toqueteando la zona (a no ser que algo no vaya bien). Hay que dejar que la naturaleza siga su curso y no traumatizar en exceso una zona que esta cicatrizando.
Por supuesto, para no correr ningún riesgo, pautamos terapia antibiótica con Amoxilina + Ác. Clavulánico 500/125 mg cada 8 horas, durante una semana y antiinflamatorio/analgésico si hay dolor. Remarco ésto de si hay dolor, ya que a pesar de lo que pudiera parecer, es un proceso que es muy poco doloroso, salvo las molestias propias de las primeras horas post intervención, que suelen ceñiurse a la primera noche, en la cual recomiendo la toma de un Nolotil "por si las moscas". Mas allá de eso, no suele dar problemas.

A la semana como decíamos, acude nuestro paciente, y ésto es lo que encontramos:



Desde luego, el cambio es evidente, y más allá de la evidente inflamación residual que irá desapareciendo en los próximos días, podemos ver como la recuperación es muy rápida y satisfactoria.


Pero no todo en esta vida va a ser operar. Para algunos casos, ya sea por su etiología, por las características del paciente, o porque realmente no merece la pena la cirugía, tenemos una alternativa realmente buena en la ortonixia.

En éste caso, nos decantamos por las fibras de memoria ovaladas, tipo Celsystem, de la casa Herbitas.




Éstas láminas o clips, están indicados en los estadíos 1 y 2 de la onicocriptosis, y se trata de láminas con memoria elástica, que al adherirse a la uña en sus extremos, ejercen una tracción vertical que tiende a levantar la uña y modificar su forma, evitando así que se nos clave.

Para colocarlas, procedemos al fresado previo de la uña y su limpieza con alcohol para eliminar cualquier resto graso que nos impida el pegado del clip. Y ya sólo nos queda pegarla a la uña con un poco de cianocrilato.


Como vemos aquí, éstos clips se colocan de tal forma que permiten el pintado de la uña, cosa que ahora que viene el verano, no deja de tener su importancia.
Al colocar el clip en la zona proximal de la uña, la tracción ejercida puede modificar la forma de la uña y alinearla de nuevo de una forma correcta, de una forma indolora y progresiva.









Como vemos, una forma sencilla y totalmente atraumática de remodelar la uña, válida para todo tipo de pacientes que presenten una deformidad ungueal de leve a moderada y en los que no exista infección periungueal o paroniquia.

Y eso es todo por hoy. Espero que os haya gustado!!!

miércoles, 29 de mayo de 2013

Los 101 de Ronda.Tiempo de correr pero bien.

La semana pasada traté a una paciente que venía de terminar los 101 Km de Ronda. Mi admiración por ser capaz de terminar semejante desafío. Mucho mayor si tenemos en cuenta como traía los pies de ampollas... pobrecita.

La verdad es que cada vez que trato a algún participante de ésta prueba, no puedo evitar que se me dibuje en la cara una sonrisilla y recuerdo las veces que yo mismo he sido voluntario en la misma, dando asistencia podológica a numerosos corredores/as, los cuales en la mayoría de los casos iban ya pidiendo "las mulillas" si hacemos un símil taurino. Recuerdo esas noches interminables pegados al cortado de Ronda, el estar todo el día "aburrido" en el cuartel hasta que por arte de magia aquello parecía el metro de Tokio en hora punta, teniendo que atender a corredores tumbados en mesas o en el suelo porque las camillas no daban a basto. En fin, locuras de juventud... Aunque no descarto volver algún año, la verdad es que me encanta ese ambiente "de trinchera" nunca mejor dicho. 



Por ello me surgió una reflexión relacionada con esto de correr. Llega el buen tiempo, o eso queremos creer, y como es costumbre, a muchos nos da por hacer algo de deporte. Desde hace unos años se esta poniendo  muy de moda el salir a correr, o como lo llaman ahora el "running", que es lo mismo pero mas "cool". Vamos, calzarse las zapatillas y a trotar!!

Y ésto nos lleva a ciertos problemas para los que no somos habituales en éstas lides. Problemas que pueden tener una sencilla solución con una correcta preparación, no sólo física, y sabiendo bien lo que hacemos. Es hora de desterrar algunos mitos y de aclarar un poco algunos conceptos para que nuestros pies no sufran demasiado si decidimos salir a la calle y hacer kilómetros, muchos o pocos.




1x1.trans Cómo tratar las lesiones cutáneas del pie: ampollas y uñas encarnadas
A lo largo de un 10K tus pies impactan contra el suelo unas 12.000 veces, y hasta 50.000 veces en un maratón, lo que se traduce en unas cuantas toneladas de peso que han tenido que aguantar tus pobres pies. Por eso, no es de extrañar que alguna vez surja algún tipo de problema cutáneo en los mismos.
¿Sabes cuál es la lesión cutánea del pie más habitual? Seguro que ya la has padecido, se trata de las ampollas, aquellas que afectan directamente a la piel de tus pies y que, si bien no llegan a ser peligrosas, te pueden incapacitar durante una carrera u obligarte a parar por unos días.
Pocos son los que consiguen escapar, tras una larga temporada de entrenamiento, a las ampollas, uñeros, durezas, uñas encarnadas o rozaduras. Obviamente, como en la mayoría de las lesiones, aparecen sin previo aviso, aunque las cutáneas son consideradas como las más banales y fáciles de curar.
Debes saber que hay dos factores que incrementan el riesgo de su aparición: la sudoración asociada al calor y el aumento de la permeabilidad de la piel asociada a la humedad. Te describimos cómo tratar las principales lesiones cutáneas (ampollas y uñas encarnadas).

AMPOLLAS

La ampolla es, básicamente, una quemadura provocada por un exceso de fricción entre dos capas de piel (dermis y epidermis).
Esta lesión es el resultado de los dos factores de los que hablábamos anteriormente (calor y humedad) junto con el rozamiento excesivo. La mayoría de las ampollas nacen en el antepié (parte delantera del pie) y, en todos los casos, nunca hay que dejar que las ampollas se rompan por sí mismas.
Una buena forma de tratarlas es limpiándolas con agua y jabón previamente, antes de proceder, con una aguja esterilizada, a pincharla para extraerle todo el líquido acumulado. Una vez esté drenada, coloca un apósito que actúe como desinfectante, pero nunca dejar un hilo atravesando la ampolla. Es un error muy extendido entre los corredores y puede dar lugar a infecciones superficiales y otras complicaciones.

UÑAS ENCARNADAS

Representan la segunda causa de lesión cutánea más común en los corredores, además de ser la más peligrosa porque podría llegar a complicarse tanto que se deba operar el pie.
Esta lesión se trata de un proceso inflamatorio que, en muchas ocasiones, da lugar al enrojecimiento de la zona, y que consiste en que la lámina ungueal penetra en las partes blandas del dedo provocando sensibilidad en los casos más leves e inflamación con presencia de infección en los más graves. Suele producirse por la presión que ejerce el calzado al caminar o correr.
El mejor tratamiento posible es su prevención, para ello es primordial cortarse las uñas de los pies en su justa medida, ni muy cortas (las uñas crecen en direcciones opuestas), ni muy largas (las uñas rozan con la zapatillas durante los descensos).

CONSEJOS ANTES, DURANTE Y DESPUÉS DE LA CARRERA

  • Antes: una semana antes de la carrera, hidrata la piel a través de lociones con urea si tienes la piel seca. Córtate las uñas en recto, y si sudas mucho, aplica polvos de talco entre el pie y el calcetín.
  • Durante: utiliza los calcetines y zapatillas con los que entrenes habitualmente (no estrenes nada el día de la carrera). Usa calcetines con tecnología Coolmax y aplícate apósitos hidrocoloides tipo Compeed en las zonas de roce (según tu experiencia), pero hazlo siempre antes de empezar a correr, no cuando ya han aparecido las ampollas.
  • Después: sumerge el pie en agua fría durante algunos minutos y, ¿por qué no?, cálzate las chanclas para que el pie vuelva a respirar.