martes, 28 de enero de 2014

Empezamos 2014. Mejorar la técnica de carrera, es fácil si sabes como.

Ya han pasado las fiestas, ya se va Enero, mes malo económicamente por aquello de las cuestas y demás y retomamos nuestro ritmo habitual con energías renovadas.

Hace unos días vino a revisión la paciente que expusimos hace algunas entradas la cual fue operada de juanetes. 6 meses han pasado ya y esta estupendamente. Ni le duele, ni esta inflamado, salvo una pequeña inflamación residual propia del proceso regenerativo. De hecho ya esta pensando en operarse el otro pie, lo que nos da idea del grado de satisfacción que hemos alcanzado en éste caso.
Para que os hagáis una idea os muestro una foto del antes y otra del después:







Como veis, la corrección ha sido estupenda y el aspecto del pie es perfectamente normal. Aún podemos apreciar una leve inflamación residual en la zona de la incisión, que pasados unos meses desaparecerá por completo.

Y ahora os dejo con un artículo acerca de la técnica de carrera, realmente interesante. Una vez más, gracias a nuestros amigos de foroatletismo.com, descubrimos en unos sencillos pasos como mejorar nuestra técnica de carrera y como hacer un ejercicio más eficiente y más seguro para nuestras articulaciones. Espero que os guste:

Consejos para dejar de aterrizar con el talón
1x1.trans Consejos para dejar de aterrizar con el talón

La técnica lo es todo, son muchos los corredores que aterrizan con el talón, sin embargo, existen diferentes formas de aterrizar con el mismo, siendo los impactos, en unos casos, más traumáticos para el sistema músculo-esquelético que en otros, sobre todo por el ángulo de flexión que presenta la rodilla en el momento del impacto.

¿CORRER DESCALZOS O CON AMORTIGUACIÓN?

Incluso los corredores más minimalistas, a los que les gusta correr descalzos, también aterrizan con el talón aunque algunos lo hacen con el antepié -en menor proporción- y, por supuesto, la forma de hacerlo varía en cierto grado respecto a los corredores que utilizan zapatillas: el impacto contra el suelo es menos agresivo y esa transición talón-punta se hace más rápida, disminuyéndose el impacto producido en el talón.
Por contra, correr con unas zapatillas amortiguadas puede influir en la flexión de la rodilla en el momento del aterrizaje, aunque este hecho también ocurre en corredores minimalistas e incluso descalzos.

DIFERENCIAS ENTRE CORRER CON EL ANTEPIÉ Y TALONEAR

  • En lugar de un ángulo de 90º, el eje que mantenemos mientras corremos taloneando es de casi 80º, todo ello se traduce en un mayor desgaste energético, un mayor riesgo de lesión muscular y un mayor impacto sobre las rodillas, tobillos, etc.
  • El cuerpo está levemente inclinado hacia delante (lo que puede degenerar la rótula), esto hace que la fuerza de la gravedad no colabore con el movimiento ya que con la pierna en extensión se aumenta, en mayor proporción, el esfuerzo muscular y el gasto energético.

CÓMO ATERRIZAR CON LA PARTE MEDIA DEL PIE

Aterrizar con la parte media del pie en lugar de con el talón no sólo reduce el impacto que sufre la rodilla, también se fomenta que tu cuerpo se pueda impulsar con mayor efectividad hacia delante. Ten en cuenta que aterrizando sobre el talón estarás “frenando” el paso y resistiéndote a un movimiento natural, en lugar de aterrizar con el antepié y seguir la inercia del movimiento. A continuación te describimos varios consejos para que aprendas a impactar correctamente con la parte media del pie:
  • En estático, marcha en el sitio e intenta aterrizar con el pie plano pero justo debajo de tus caderas, es en este punto en el que siempre deberías impactar.
  • Mientras estás en carrera, disminuye la amplitud de la zancada. Haz hincapié en aumentar la frecuencia de zancada intentando impactar formando una línea con tus caderas, impactando justamente debajo de tu centro de gravedad. Debes ser consciente de pisar justamente debajo de ti en cada paso que des.
  • Mantén los brazos paralelos al suelo y lo más pegados a la cadera que puedas, por otro lado, mantén los hombros bajos y relajados.
  • Pisa suavemente y no des grandes zancadas, intenta aterrizar con suavidad para que tu cuerpo no reabsorba todo el impacto de nuevo.
  • Es muy complicado cambiar la técnica de carrera, el esfuerzo que hay que realizar para cambiar la forma en la que pisas no es nada fácil, quizás adquirir unas zapatillas o plantillas diseñadas para pisar con la parte media del pie pueda ser una buena solución mientras te encuentras en esa fase de transición en tu forma de impactar.
  • Utiliza unas zapatillas ‘natural running’, ligeras y con poca amortiguación, que sean muy flexibles (especialmente en el antepié) y que tengan poca caída talón-punta.

CONVIÉRTETE EN UN MEJOR CORREDOR: LA POSTURA

miércoles, 11 de diciembre de 2013

#NoSinEvidencia

Hoy nos hacemos eco de un manifiesto que se esta empezando a difundir por la red y con el que estamos totalmente de acuerdo y al que nos adherimos desde ya.
Un saludo y aquí os lo dejo:






La evidencia científica es uno de los pilares sobre los que se asienta la medicina moderna. Esto no siempre ha sido así: durante años, se aplicaron tratamientos médicos sin comprobar previamente su eficacia y seguridad. Algunos fueron efectivos, aunque muchos tuvieron resultados desastrosos.
Sin embargo, en la época en la que más conocimientos científicos se acumulan de la historia de la humanidad, existen todavía pseudo-ciencias que pretenden, sin demostrar ninguna efectividad ni seguridad, pasar por disciplinas cercanas a la medicina y llegar a los pacientes.
Los firmantes de este manifiesto, profesionales sanitarios y de otras ramas de la ciencia, periodistas y otros, somos conscientes de que nuestra responsabilidad, tanto legal como ética, consiste en aportar el mejor tratamiento posible a los pacientes y velar por su salud. Por ello, la aparición en los medios de comunicación de noticias sobre la apertura de un proceso de regulación y aprobación de medicamentos homeopáticos nos preocupa como sanitarios, científicos y ciudadanos, y creemos que debemos actuar al respecto. Las declaraciones de la directora de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) asegurando que “no todos los medicamentos homeopáticos tienen que demostrar su eficacia” y que “la seguridad no se tiene que demostrar con ensayos clínicos específicos” no hacen sino aumentar nuestra preocupación.
Por lo tanto, solicitamos:
  1. Que no se apruebe ningún tratamiento que no haya demostrado, mediante ensayos clínicos reproducibles, unas condiciones de eficacia y seguridad al menos superiores a placebo. La regulación de unos supuestos medicamentos homeopáticos sin indicación terapéutica es una grave contradicción en sí misma y debe ser rechazada. Si no está indicado para nada ¿para qué hay que darlo?.
  2. Que la AEMPS retire de la comercialización aquellos fármacos, de cualquier tipo, que pese a haber sido aprobados, no hayan demostrado una eficacia mayor que el placebo o que presenten unos efectos adversos desproporcionados.
  3. Que el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y el resto de autoridades sanitarias persigan a aquellas empresas que atribuyen cualidades curativas o beneficiosas para la salud a sus productos sin haberlo demostrado científicamente.
  4. Que el Consejo General de Colegios de Médicos de España / Organización Médica Colegial, en cumplimiento del artículo 26 del Código de Deontología Médica, desapruebe a los facultativos que prescriban tratamientos sin evidencia científica demostrada.

jueves, 10 de octubre de 2013

Retomamos el ritmo. Operación de juanetes, un éxito.

Ya iba siendo hora de actualizar esto un poco después del verano. Parece que poco a poco va volviendo todo a la normalidad, los niños al cole y los papis al curro (el que lo tengo, porque tal y como esta el panorama, hoy por hoy es un lujo tener trabajo).

Hoy quería mostraros nuestra última intervención de Hallux Valgus, o para los neófitos en el tema, Juanetes.

Se trata de una paciente que era antigua bailarina y profesora de baile en un conservatorio ruso (ahí es nada) y actualmente trabaja como peluquera (posiblemente una de las peores combinaciones para los pies que podamos imaginar). H.A.V. muy doloroso, inflamado e invalidante para su vida diaria.

La paciente esta contentísima, no ha notado nada de dolor y la inflamación postquirúrgica es muy leve. A mi juicio un resultado muy satisfactorio.

Tengo que agradecer públicamente su ayuda a Fernando Martínez Merino, gran compañero y mejor persona, sin él difícilmente hubieran salido adelante.


Como vemos, ambos pies están afectados por el mismo padecimiento.


 En éste caso, el tratamiento quirúrgico inicial se centrará en corregir la deformidad del primer dedo del pie izquierdo, así como la articulación metatarsofalángica. El otro pie lo dejamos para mas adelante. No es que no se puedan hacer los dos al tiempo, pero no es lo más recomendable y, si se puede evitar, es mejor hacerlo primero uno y a los 3-6 meses el otro.



Para éste proceso empleamos la Técnica Austin, también llamada de Chevron, consistente en realizar una osteotomía en la cabeza del metatarsiano con forma de ángulo o punta de flecha, como muestra la siguiente imagen.

Con ello, conseguimos un grado de corrección muy bueno, además de respetar la integridad del cartílago articular y la articulación en si. Es una osteotomía tremendamente estable. Algunos autores incluso sugieren la posibilidad de que no es necesaria la fijación y osteosíntesis posterior, simplemente un buen vendaje compresivo e inmovilización. 
Bajo mi punto de vista, no es necesario jugársela a lo tonto, y ya que tenemos el campo abierto, no cuesta ningún trabajo colocar una aguja o un tornillo en esa cabeza y poder dormir tranquilo. Los que realicen cirugía sabrán de qué les hablo.

Bueno, pues tras la intervención, colocamos a nuestra paciente una bota Walker (a ser posible corto) y le pedimos que camine lo exclusivamente imprescindible y apoyando sólo el talón. Algunos compañeros me dirán que no es necesario, pero me gusta ser muy escrupuloso en ese sentido y poner todos los medios que estén a mi alcance para que no haya ningún problema.


Ahora os muestro las imágenes de la primera cura, tras una semana de la intervención. Como vemos hay una inflamación casi imperceptible y una equímosis moderada. La paciente esta muy contenta y no ha tenido apenas molestia alguna, puesto que a pesar de ser una cirugía de cierta importancia, si se toman las medidas adecuadas y se administra/receta una medicación post operatoria correcta, las molestias son anecdóticas.




Éstas imágenes corresponden a la 2ª cura, es decir, 2 semanas después de intervenir el juanete. Como vemos no hay inflamación, y los hematomas han disminuido considerablemente, quedando sólo las marcas de las zonas de punción del anestésico. Por supuesto nuestra paciente esta encantada de la vida. No toma analgésico alguno y mantiene su bota Walker.




 Aquí apreciamos perfectamente la osteotomía y la aguja colocada para fijarla. En los laterales del meta se puede ver la formación del callo óseo, paso previo a la reparación del hueso y que una ves consolide éste, desaparecerá por completo, dejando una levísima marca de su presencia que puede llegar a ser imperceptible en el futuro.



Por último os muestro las imágenes a las tres semanas de la intervención. Como vemos, ya se han retirado las suturas externas (las internas, que también las lleva, evidentemente son reabsorbibles). Es conveniente colocar una tiras de Steri-Strips en la zona de la incisión y traccionarlas levemente en la colocación para disminuir la tensión de la zona y con ello, disminuir la futura cicatriz que se formará en la zona y las posibles adherencias que pudieran darse.
Realmente la cicatriz que se produce no es nada del otro jueves, pero si podemos ayudar a que sea aún menor, pues bienvenido sea.

Vemos que la equímosis que queda es ya totalmente residual y que no hay inflamación ni maceración de los tejidos.


¿Parece que se ha operado de juanetes hace 3 semanas? Juzguen ustedes mismos...


En definitiva, una cirugía limpia, sencilla y resolutiva. Tenemos que empezar a despejar aquellos miedos que provocaba la cirugía de juanetes y desterrar aquella mala fama que siempre ha tenido, ya que es algo totalmente injustificado. El problema no es la cirugía, es quien la practica, y por desgracia, aquí en Almería se han hecho muchas barbaridades...

Por si a alguien no le ha quedado claro, aquí os dejo algunas preguntas frecuentes y ciudados post operatorios de los juanetes.


¿Porque me tengo que operar los Juanetes?

Los Juanetes o HAV, no son sólo una alteración estética que produce un bulto en el perfil del pie, sino que se trata de una alteración funcional, esto es de la función y efectividad del pie.
La articulación del primer dedo, con el tiempo se ha ido desviando. Esta desviación provoca problemas a distintos niveles, tanto en la misma articulación, produciendo una artrosis y una disminución del movimiento del dedo gordo, como en el resto del pie, provocando sobrecargas de otras estructuras que nos llevan a callos en la planta del pie, dedos desviados en martillo o en garra, dolor en los tobillos, alteraciones en las rodillas e incluso afectación de la espalda.
Sólo una correcta realineación de la articulación podrá recuperar estas alteraciones y evitar mayores problemas a largo plazo.
Una mala cirugía, suele eliminar exclusivamente el bulto lateral. En nuestro caso realizamos una cirugía reparadora, capaz de recuperar la alineación y la movilidad de la articulación.

¿Hay que esperar a que los juanetes duelan mucho para hacer una cirugía?

No, en ningún caso. Es totalmente contraindicado. Cuánto más tiempo pasa mayores y más importantes son las consecuencias en cadena que nos provoca el hecho de tener un juanete. A la larga la articulación se desgasta y se vuelve artrósica y el resto de estructuras del pie también se resienten y llegan a deformarse, junto con toda la cascada de alteraciones biomecánicas asociadas que aparecerán. Por ello es conveniente realinear la articulación lo antes posible, incluso si no hay dolor.
El hecho de esperar a que "ya no se pueda más" puede responder a una falta de expectativas de buenos resultados por parte de quien hace la cirugía.

¿La cirugía del juanete es dolorosa?

No. Una buena cirugía, cuidadosa, accediendo sin dañar los tejidos internos, con un buen tratamiento personalizado antiinflamatorio y analgésico postquirúrgico no es dolorosa. Nuestra experiencia es que los pacientes no se aquejan prácticamente de dolor, y en todo caso si este aparece, es sólo durante las primeras 24 horas y se puede controlar con un buen analgésico.
Durante el acto quirúrgico el paciente está anestesiado localmente o sedado, por tanto tampoco siente dolor.

¿La recuperación de la cirugía del juanete es larga?

La recuperación de la cirugía del juanete requiere de aproximadamente unas 4 semanas de reposo relativo.
El paciente no queda ingresado, ni tiene que hacer cama. Se puede andar desde el primer momento con precaución y sin excederse ni en distancia ni en tiempo, para cada paciente se establece un calendario y programa de recuperación personalizado. El paciente deberá vigilar de no cargar en exceso la zona operada durante unos días.
Destacar que no hay ninguna técnica quirúrgica capaz de reducir el tiempo de recuperación. Tras una correcta realineación del juanete las 4 semanas de reposo relativo son prácticamente seguras, necesarias e importantes para una corrección garantizada. Si en una semana ya se da el alta, quiere decir que o no se ha hecho una buena realineación y sólo se ha incidido estéticamente en el bulto lateral, o bien existe el peligro de que no se consigan los resultados esperados.


¿La cirugía láser o percutánea es mejor para operar un juanete?

No es mejor ni peor. Desde nuestro punto de vista lo importante es garantizar unos grados concretos de corrección, y para eso hay que valorar en cada caso la mejor forma de conseguirlo.

La mal llamada cirugía laser (el laser no interviene en ningún momento en estas intervenciones), es un tipo de cirugía percutánea, o sea, a través de la piel, con la que se hacen una serie de cortes en los huesos, mediante fresas metálicas que lijan, desbastan el hueso y lo cortan. Se hace sin apenas apertura de la piel y por tanto el campo quirúrgico no está a la vista. No permite fijar los huesos.
La cirugía abierta permite en los casos que sea necesario:
·         Un campo de visión amplio y limpio con el que podemos ver directamente las zonas que precisan modificación y cómo la realizamos.
·         La cirugía abierta nos permite utilizar un aparataje de microcirugía muy preciso que nos guía a la hora de manipular los huesos de la articulación, modificarlos los grados calculados matemáticamente que habíamos previsto y dejarlos en su sitio.
·         Además podemos dejar fijadas, mediante grapas, placas o tornillos, las precisas modificaciones que hacemos en los huesos.

Debemos destacar que no es cierto, (y estudios publicados lo demuestran) que la cirugía percutánea provoque menos inflamación, menos dolor y menos tiempo de recuperación que la cirugía abierta, por lo tanto, estas no deben ser las razones por elegir una opción u otra.

¿Tendré que llevar plantillas después de la cirugía del juanete?

La cirugía del juanete incide únicamente en la articulación del dedo y la coloca en su sitio. Si existen otros problemas biomecánicos a nivel de tobillo, planta del pie, dedos... se intentarán reconocer previamente para recomendarle al paciente posibles soluciones.
Las plantillas no sustituyen en ningún caso la cirugía del juanete ni viceversa.

¿Cómo y cuando son las curas posteriores a la operación?

El vendaje se cambia cada semana durante las primeras 8 semanas, y las suturas de piel se retiran aproximadamente a las 2-3 semanas posteriores a la intervención.
Empleamos también agujas Kirschner que nos ayudan en la osteosíntesis y que quedan por fuera de la piel. La aguja Kirschner suele ser tirada en consulta alrededor de la cuarta semana después de la intervención, y se abandonan los vendajes al cabo de 6 u 8 semanas.

¿Qué calzado podré utilizar después de la cirugía del juanete?

Normalmente durante las primeras 4 semanas se utiliza un calzado postquirúrgico que le proporcionamos nosotros, para que pueda andar de la mejor forma posible sin alterar ningún elemento de la cirugía. Después se empieza por un calzado ancho normalmente deportivo y la 5 ª semana ya se puede calzar normal, usando un zapato blando, y se comienzan los ejercicios de movilidad activos y pasivos, para recuperar la movilidad articular.
Recuerde que éstos son plazos generales, que en su caso particular pueden verse modificados, dependiendo de su proceso.

¿La cirugía del juanete será definitiva para toda la vida?

. Con nuestro tipo de cirugía la corrección es definitiva. Es importante tener también en cuenta y descubrir otras posibles alteraciones que acompañan a la desviación del juanete para tratarlas y prevenirlas.

¿Puedo operarme el juanete si tengo mala circulación o varices?

La mala circulación en las piernas no impide poder operar los Juanetes. En caso de que así ocurra, en nuestra clínica hacemos sistemáticamente un control, derivando al especialista de medicina vascular, y tomamos las medidas intraquirúrgicas necesarias, así como las indicaciones postquirúrgicas: medicación, ejercicios... para disminuir al máximo los posibles riesgos.

¿Hasta qué edad se puede operar un juanete?

No hay límites de edad si la cirugía está bien indicada y el estado general del paciente no presenta alteraciones incompatibles con este tipo de cirugía.

¿Tengo que coger la baja laboral?

Si. Una buena cirugía del juanete requiere de una inactividad laboral. Dependiendo del tipo de trabajo podrá reiniciar con más o menos tiempo.

 

¿Cuándo podré conducir después de la cirugía del Juanete?

Normalmente se puede conducir a las 4-5 semanas de la intervención.

¿Hay que poner alguna fijación, como por ejemplo un tornillo, en la cirugía del juanete?

Si. La corrección y alineación de una articulación requiere de una estabilidad importante durante las primeras semanas para que quede fijado para siempre, en la posición exacta que hemos determinado. Por eso es tan importante no se mueva aquello que hemos corregido. Nosotros siempre fijamos las correcciones. Normalmente con tornillos de Titanio de alta calidad (pureza) o tornillos reabsorbibles que cuando ha pasado el tiempo de consolidación de los huesos desaparecen. Salvo raras excepciones, no es necesario retirar esos tornillos nunca.
Por otro lado, se emplean también agujas Kirschner que nos ayudan en la osteosíntesis y que quedan por fuera de la piel. La aguja Kirschner suele ser tirada en consulta alrededor de la cuarta semana después de la intervención.

¿Tendré que hacer recuperación después de la cirugía?

Si. Durante el seguimiento postquirúrgico que realizamos en nuestra clínica, recomendamos que un Fisioterapeuta realice tratamientos antiinflamatorios con ultrasonidos y masaje, y una recuperación funcional de la movilidad de dicho pie pasiva y activa, indicando qué tipo de ejercicio a realizar en cada momento de la recuperación

¿Qué tipo de seguimiento y control me harán después de la cirugía?

En nuestra clínica el seguimiento postquirúrgico tiene una duración de 3 meses durante los cuales está siempre en contacto directo con el cirujano. Se hace un control semanal, donde se analiza el proceso de cicatrización de los huesos y la nueva conformación del pie. Además el paciente tiene un teléfono de contacto 24h directo con el cirujano.

¿Qué tipo de anestesia me pondrán?

La anestesia es local. Se pone a nivel de tobillo y sólo se duerme el pie. Por eso no requiere de tiempo de recuperación después de la intervención y el paciente puede irse inmediatamente hacia su domicilio.

En algunos casos empleamos anestesia regional y/o sedación, bloqueando a nivel de rodilla, para lo cual nos asiste un Anestesista que se encarga de todo el proceso, para su mayor confort y seguridad.

¿La anestesia es dolorosa?

La infiltración de la anestesia puede provocar cierto dolor aunque con una buena técnica, cuidadosa y pausada, conseguimos disminuir al máximo esta sensación. Contamos con un anestesista para que el bloqueo nervioso sea el idóneo en cada caso.

¿Después de la cirugía del Juanete podré utilizar tacones?

Si. Nuestra operación de juanete pretende alcanzar el máximo de movilidad del 1er dedo y esta es una de las premisas para poder calzar tacones sin problemas. De todas formas hay que decir que unos tacones muy exagerados no son recomendables para nadie, ni por tanto, tampoco para una persona que se halla sometido a una operación de juanetes.


Un saludo!!!!


martes, 16 de julio de 2013

¿Qué efecto tiene el Drop de la zapatilla sobre el pie?


Hoy os traigo un excelente artículo de dos grandes compañeros, Alfonso Martínez Nova del  Grupo de investigación BioPiEx y Albert Casas del Centre de Podología Terrassa, publicado en la web de La Bolsa del Corredor.


Espero que os guste y sea ilustrativo.

¿Qué efecto tiene el Drop de la zapatilla sobre el pie?


Hola a todos l@s amig@s de la Bolsa del corredor. En los últimos tiempos se habla mucho delDrop de las zapatillas. En esta entrada os queremos contar en qué consiste, cuál es la altura más aconsejable para cada uno, los efectos que tiene, etc…
El Drop es la diferencia de grosor entre la suela en la zona de apoyo del talón y la zona del antepié y dedos (Fig. 1). El calzado diseñado para el Running suele variar entre 0-2mm del calzado minimalista y los 12mm del calzado tradicional y con mucha amortiguación. Entre medio se encuentran otras medidas, como los 4 u 8 mm de zapatillas mixtas, a medio camino entre el minimalismo y el calzado amortiguado.
Fig. 1. Esquema de medición en zapatilla con un Drop de 4 mm.
La reducción del Drop está encaminada a obtener una posición del pie más natural, y proporcionar una mayor propiocepción y mejorar la sensación que proporciona el apoyo sobre el terreno.

¿Por qué es importante el Drop?

El running es una actividad en el que los tobillos y articulaciones metatarsofalángicas desarrollan sus movimientos principalmente en flexión y extensión. Así, las diferentes alturas del Drop, modificarán los grados de movimiento en estas articulaciones y afectará a la dinámica del resto del cuerpo.

Drop 12 mm

Tradicionalmente, para proporcionar una mayor sensación de amortiguación, las zapatillas han llevado una diferencia de altura entre talón y dedos de 12 mm. Para llevar este Drop, las zapatillas precisan de una gran cantidad de material en el talón, lo que produce que el pie pierda parte de la propiocepción natural. Biomecánicamente, debido al grosor de la suela, el tobillo debe iniciar la zancada con una flexión dorsal del tobillo (con los dedos más cerca de la tibia) y por lo tanto el pie tendrá un mayor ángulo de caída  (lo que puede llevar a un mayor movimiento de pronación del pie). Además, tendremos un apoyo de talón más temprano de lo habitual (flecha roja), aunque las fuerzas de reacción (flecha verde) serán menores (en torno a 600N) en el momento de apoyo del talón (Fig. 2).
Fig. 2. Fuerzas de reacción del suelo en carrera (12 km/h) con Drop de 12 mm

Drop 8 mm.

Actualmente, algunos modelos de zapatillas llevan un Drop de 8 mm, lo que favorece la transición de la pisada para aquellos que tienen una técnica de carrera algo depurada. Estos Drops reducidos también favorecen una mayor rapidez en la carrera (siempre que nuestras piernas y corazón lo permitan, claro)
En el gráfico de fuerzas de reacción del suelo (Fig. 3), se observa un apoyo total del talón algo más retrasado (lo que también podría relacionarse con un mayor apoyo del mediopié) aunque lasfuerzas de reacción son mayores (en torno a 800N) en el momento de apoyo del talón (Fig. 2). En este caso, también se observa una mayor fuerza de reacción en el momento del despegue (flecha verde), pero no muy diferente de la obtenida con un drop de 12 mm.

 Drop 0 mm.

El Drop de 0 mm sería el empleado en las zapatillas minimalistas puras, las que imitan el correr descalzo. De este modo, la fina suela de las zapatillas minimalistas, no llevaría ninguna diferencia de grosor desde el talón a la zona de apoyo del antepié. Este tipo de suelas proporciona una mayor sensación del terreno, y una mayor propiocepción, pero también requiere una mayor técnica de carrera. Aunque hay algunas zapatillas “tradicionales” que llevan un Drop de 0 mm, estas lo hacen con una suela con un grosor de suela igual desde el talón a la zona de los dedos.
El apoyo de un Drop de 0 mm estaría caracterizado por un inicio del apoyo del pie por la zona del antepié y una menor pronación de mediopié. En el gráfico de fuerzas de reacción del suelo (Fig. 4), se observa una única montaña, que corresponde con el despegue del pie.
Fig. 4. Fuerzas de reacción del suelo en carrera carrera (12 km/h) con un Drop de 0 mm.

¿Beneficia el llevar más o menos Drop?

¡Esta es la pregunta del millón!, aunque la pregunta correcta sería ¿que tipo de Drop me iría mejor a mi? En función de la biomecánica, técnica de carrera, tu peso, tu kilometraje, tu estilo o preferencia de correr (amortiguado, minimalista), podrás decidir que Drop es el ideal para ti (y puede que no coincida con el de Kilian Jornet o Anton Krupicka pero tranquilo sobrevivirás).

Recomendaciones

Lo más importante es que cada cual corra como quiera, siempre y cuando lo haga sin molestias y biomecánicamente compensado. Ni todo el mundo tiene correr descalzo ni tampoco todo el mundo tiene que correr con zapatillas pronadoras y plantillas.
Si quieres probar a bajar el Drop de tus zapatillas, hazlo de forma transitoria y progresiva (no pases de 12 a 0 mm de golpe). Al probar zapatillas de Drops inferiores, puedes notar algunas sensaciones diferentes en tu cadena muscular posterior (tendón de Aquiles, gemelos, isquitibiales), por lo que podría ser un buen momento para potenciar y/o estirar esa zona.
Si no quieres probar la bajada de Drop no pasa nada, llevas muchos años corriendo y nadie te obliga a cambiar al minimalismo. ¡Realiza un entrenamiento de calidad, trabaja tu propiocepción, mejora tu técnica de carrera y sigue disfrutando!.